Haga varios cortes en la membrana que rodea cada jarrete de ternera con hueso (grosor 3cm) para evitar que se deforme al cocinarse. Sazone con sal y pimienta, y espolvoree una fina capa de harina.
2
Sellar la carne
Caliente el aceite de oliva virgen extra y la mitad de la mantequilla en una olla de fondo grueso. Dore la carne por ambos lados a fuego vivo hasta obtener un color dorado intenso. Retire y reserve.
8:00
3
Preparar el sofrito
Añada el resto de la mantequilla y sofría la cebolla picada, la zanahoria picada y el apio picado a fuego lento hasta que estén transparentes.
10:00
4
Añadir el vino
Agregue el vino blanco seco y reduzca a fuego vivo hasta que quede la mitad.
5:00
5
Estofar
Devuelva la carne a la olla y agregue la pasta de tomate y el caldo de pollo. Tape y cocine a fuego muy lento hasta que la carne esté tan tierna que se separe del hueso.
2:00:00
6
Preparar la gremolata
Mezcle la ralladura de limón, el perejil italiano picado y el ajo picado. Esta es el alma del ossobuco.
7
Emplatar
Sirva la carne en el plato, vierta el jugo de cocción por encima y esparza generosamente la gremolata. No olvide sacar el tuétano del hueso con una cuchara y degustarlo.
Notas de todos
Sin notas aún. ¿La cocinaste? Cuéntale a todos con "¡Yo lo hice!".